lunes, 25 de noviembre de 2013

SARTENES ANTIADHERENTES Y PROYECTO MANHATTAN

Algo tienen en común estos dos objetos y es el TeflónMR. La relación entre Ciencia y Tecnología es obvia pero el desarrollo y construcción de la bomba atómica es uno de los ejemplos más claros de esta relación.

Tras el descubrimiento de las partículas constitutivas de átomo, y la gran energía que se almacenaba en su interior, durante el primer tercio del siglo XX la Ciencia y la Tecnología se pusieron manos a la obra para ver qué se podía obtener de todo esto. En 1939, estalla la Segunda Guerra Mundial y ambos contendientes empiezan una loca carrera tecnológica y científica para hacerse con el arma definitiva: la Bomba Atómica. El bando de los Aliados parecía tener ventaja. Su proyecto, conocido como Proyecto Manhattan, contaba entre sus filas con las mentes científicas más importantes de la época pero tenía un grave problema tecnológico: sabían cómo obtener el Uranio-235 enriquecido pero no podían llevarlo a la práctica. Para obtener esta sustancia necesitaban emplear hexafluoruro de uranio (UF6) pero esta sustancia era tan corrosiva que destrozaba todas las tuberías, válvulas, llaves de paso,… No había manera de mantener en buen estado las instalaciones. Se probaron combinaciones de metales, nuevos materiales, revestimientos más resistentes,… Nada parecía ser capaz de resistir la acción corrosiva del hexfluoruro de uranio.

La solución vendría de un descubrimiento accidental realizado en 1938. Ese año, un científico de la empresa Du Pont, llamado Roy J. Plunkett, hizo una observación bastante curiosa: un tanque de tetrafluoroetileno (CF2=CF2) que se suponía estaba lleno, parecía no contener gas alguno. En vez de desechar el tanque, Plunkett decidió cortarlo y ver qué había ocurrido. Lo que encontró fue que el interior del tanque estaba recubierto de una sustancia blanca cérea que era sorprendentemente poco reactiva incluso ante las sustancias más corrosivas como ácido y bases. Plunkett empezó a estudiar esta sustancia y determinó que se había formado por un proceso de polimerización. La polimerización es un proceso químico en el cual unas moléculas sencillas, llamadas monómeros, se unen formando una moléculas de gran tamaño, llamada polímero. En el caso del TeflónMR, la reacción de polimerización es:

CF2= CF2 → -(CF2-CF2)n-   n = Número elevado

Nagasaki, 9 de agosto de 1945
La utilización del TeflónMR aceleró la carrera atómica del bando aliado. El Proyecto Manhattan dio lugarLittle Boy (explotaría en Hiroshima, el 6 de agosto de 1945) y Fat Man (explotaría en Nagasaki, el 9 de agosta de 1945).
a la producción de dos bombas atómicas que, curiosamente, no serían lanzadas sobre Alemania sino sobre Japón. Las bombas se llamaron 

Uno de los científicos más reconocidos del siglo XX, Albert Einstein, redactó una carta al presidente de los Estados Unidos de América sobre la necesidad de desarrollar los estudios sobre la construcción de la bomba atómica. Después de la detonación sobre Hiroshima, el propio Einstein, comentaría: “Debería quemarme los dedos con los que escribí aquella primera carta a Roosevelt.”


Las aplicaciones del TefónMR son muy amplias e importantes. Entre ellas, podemos destacar: Revestimiento en aviones y cohetes debido a las grandes temperaturas que es capaz de soportar, construcción de prótesis por su gran flexibilidad, recubrimiento en estructuras sometidas a atmósferas corrosivas (fundamentalmente en la industria química), recubrimiento de balas perforantes (disminuye el rozamiento entre la bala y el cañón del arma) o en multitud de utensilios de cocina.



Muchas veces, al cocinar una tortilla de patata, uno piensa si no sería mejor que la tortilla se pegara un poco pero no existieran bombas atómicas...

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